La confianza se construye desde abajo
Ninguna autoridad central que lo bendiga todo desde arriba. Empiezas ya con tu historia, y lo que una entidad firma pasa a ser ratificado o convalidado. El valor del budopass crece sello a sello.
Declarado, luego ratificado
Vale para tres cosas: los grados, las titulaciones — instructor, árbitro… — y los seminarios. En tu budopass están juntos en «Tu historia» →
Traes tu historia
Los grados, las titulaciones y los seminarios que ya tienes los declaras — incluso a partir de una foto de tu vieja cartilla de papel. Son tuyos al instante, marcados como «Declarado»: honesto con lo que aún falta por confirmar.
declaradoUna entidad la firma
La ratificación la pides a quien te la emitió, aunque ya no estés afiliado: la entrada pasa a «Ratificado». La convalidación la pides a una entidad donde estés afiliado, normalmente tu dojo, que vio la prueba: pasa a «Convalidado». Si te la rechazan, lees el motivo y puedes tocar «Pedir de nuevo».
ratificado convalidadoCrece contigo
Nuevos exámenes, seminarios, asistencias: el budopass se llena solo. Y sigue siendo tuyo elijas el dojo que elijas, hoy y mañana.
- Emitido
- Te lo ha asignado la entidad que te lo dio, con el maestro que te examinó y su sello: no hay nada que pedir.
- Ratificado
- Lo habías declarado tú, y lo ha confirmado la entidad que te lo emitió.
- Convalidado
- Lo habías declarado tú, y lo ha confirmado otra entidad, normalmente tu dojo: vio la prueba, pero no lo emitió él.
- Declarado
- Lo dices tú: está en tu budopass, a la espera de que alguien lo firme.
Quién firma qué
Budopass no tiene una autoridad central que bendiga los grados. La confianza viene de quien firma: por eso cuenta quién está dentro.
- El grado que sacaste en otro sitio
- Lo declaras tú, escribiendo quién te lo emitió. Si esa entidad está en Budopass, la ratificación se la pides a ella. Si no está, pides la convalidación a una entidad donde estés afiliado, normalmente tu dojo: el maestro garantiza haber visto la prueba, con su nombre y su sello, y queda escrito de dónde viene el grado.
- Qué falta mientras la entidad que lo emitió no esté
- La ratificación de quien te examinó de verdad. Es la que queremos hacer posible: cuantas más entidades entren en Budopass, más grados podrán ratificarse en origen.
- Y no es solo el sello
- De una entidad que está en Budopass también puedes seguir las noticias, sin ser socio: Noticias y notificaciones → Y en el calendario encontrarás sus seminarios: Eventos y seminarios →
- Qué puedes hacer tú
- Decírselo a quien te dio el grado: a tu federación, a tu asociación, a la escuela de tu maestro. Un dojo puede darse de alta por su cuenta; para una asociación o una federación escríbenos a info@budopass.app y lo hablamos.
Empieza ya, aunque tu dojo aún no esté
Budopass es tuyo: empiezas ya, declarando tus grados, tus titulaciones y tus seminarios. Pero seamos honestos — algunas cosas solo cobran vida si tu dojo está en Budopass.
Por tu cuenta, ya
Sin esperar a nadie
- Declaras grados, titulaciones y seminarios — marcados como «Declarado»
- Añades seminarios y exámenes del pasado, con las fechas
- Construyes tu historia y la llevas contigo, para siempre
- Luego pides la firma a una entidad: la ratificación o la convalidación, como se explica arriba
Hace falta que tu dojo esté activo
El dojo donde practicas, en Budopass
- El calendario de las clases
- Las noticias y los avisos del dojo
- Las asistencias con QR en el check-in
- La ratificación de grados, titulaciones y seminarios, y los sellos de los maestros
Ninguna «cuenta de gestor»
Te registras siempre como practicante. Dirigir un dojo no es un tipo de cuenta distinto: es un rol que se gana con una aprobación, y vale solo allí.
Te registras
Una cuenta como la de todos: hay que tener al menos 16 años. Naces alumno — la puerta es la misma para cualquiera.
Te afilias a una entidad
Un dojo o una organización acepta tu afiliación: ahí eres alumno, con afiliación y grados.
Abres tu dojo
Envías la solicitud de apertura: por ahora se abren solo dojos. La plataforma la aprueba y en ese dojo, y solo ahí, eres gestor.
Así la misma persona practica donde entrena y gestiona donde dirige — dos aprobaciones independientes, un solo Budopass.
En el bolsillo y en el escritorio
No son dos productos para dos personas: el mismo Budopass en el móvil y en la web. Cada superficie es completa — desde las dos practicas y gestionas. Elige la que te sirva en cada momento.
En el bolsillo, en el dojo
La superficie que vive en el tatami. El QR en la entrada, tu budopass listo en el vestuario, la respuesta a la clase con un toque.
- Tus afiliaciones y tus grados, por disciplina y por dojo
- «Check-in»: escaneas el QR del dojo y ya estás presente, sin escribir nada
- «Asistiré» o «No asistiré» para cada clase, con un toque
- Y si gestionas: el dojo también lo llevas en el bolsillo — socios, cursos, asistencias, grados
En el escritorio, en la pantalla grande
La superficie que ama el espacio. El mes, el registro por verificar, la lista de socios: las cosas que en un portátil respiran.
- Panel con lo de esta noche, las cosas por hacer (con nombres) y la evolución
- Verificación del registro: quién ha fichado, quién falta, quién a mano
- Eventos y seminarios: los creas por pasos y abres el mostrador; quien practica se registra desde la app Próximamente
- Calendario del mes, socios, cursos, grados por ratificar
- Y si practicas: tus grados, los sellos y los exámenes están también aquí
Ya puedes probarlo desde la web, en Android (Google Play, prueba abierta) y en iOS (TestFlight). Móvil y web, los dos completos.
Míralo por dentro, sin cuenta
La demo es un dojo inventado con años de historia. Puedes verlo todo, no se guarda nada y no hay nada que instalar: las preferencias que cambies duran hasta que sales.
Prueba la demo →- Elige un país
- Elige quién ser
- Elige qué verTu budopass, un dojo o una organización que gestionar.
En la web la encuentras bajo «Entrar», en la opción «Prueba con datos de muestra». La misma demo está también en la app, bajo «Entrar», nada más descargarla. Y es ahí donde hoy se ven los eventos, que llegan con una próxima versión.
Buenas preguntas, respuestas claras
- ¿De quién es mi budopass?
- Tuyo. Sigue siendo tuyo aunque cambies de dojo, ciudad o disciplina.
- ¿Por qué fiarme de un sello?
- Porque es trazable: lleva el nombre del examinador, y de cada ratificación, convalidación, corrección o anulación queda constancia en el historial. Y lo que es solo declarado lo dice abiertamente — nada está inflado.